El autor
Andrés Guzmán Caballero, abogado. Guzmán Estrategia — litigio estratégico, arbitraje internacional y evidencia digital. Acuñó el concepto de «ablucinación jurídica».
Andrés Guzmán Caballero es abogado litigante. No de los que ven el derecho desde el escritorio, sino de los que han estado en la audiencia, han sentido la injusticia de cerca y han aprendido que un argumento se gana con hechos, no con adornos.
Dirige Guzmán Estrategia — Global Legal Strategy, una práctica de litigio estratégico con presencia en Ginebra, Madrid, Washington D.C. y Bogotá. Su trabajo cruza el litigio de alto impacto, el arbitraje internacional, la conciliación, la defensa de los derechos humanos ante el Sistema Interamericano, y un terreno donde el derecho apenas aprende a caminar: la evidencia digital y la ciberseguridad.
Es Director de Innovación e Integración en la Escuela Mayor de Derecho, desde donde empuja una idea incómoda para el gremio: la tecnología no es una amenaza para el abogado riguroso, sino una herramienta —y usarla sin pericia es una forma nueva de negligencia. De esa convicción nació un concepto que hoy da nombre a esta publicación: la «ablucinación jurídica», el uso ligero, crédulo o alucinado de la inteligencia artificial en el derecho.
¿Por qué un periódico? Porque entre el entusiasmo ciego y el miedo paralizante hay un espacio que casi nadie está ocupando con seriedad: el del criterio. Ablucinaciones existe para ocuparlo. Aquí la inteligencia artificial se usa con pericia, se verifica y se cita. Cada sentencia, cada norma, cada cifra lleva su fuente.
Lo que no se puede verificar, no se afirma. Esa es la regla. Y no admite excepciones.